El campesinado de Mayari pone de manifiesto el trato esclavista que recibe de la dictadura cubana

Desde el mes de febrero del año en curso los vegueros de Mayarí, ...

Cubanos deberán permanecer en Colombia para solicitar visa de EEUU

La posibilidad de tramitar visas en el extrajero tras el cierre de la...

La oposición dice que aportará pruebas de las trampas masivas en los comicios venezolanos

El chavismo se impuso este domingo en los comicios regionales de Venezuela, ...

Una ONG denuncia detenciones de activistas en China antes del congreso comunista

La organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD) denunció este martes la detención ...

OEA não reconhece resultados de eleição na Venezuela

O secretário-geral da Organização dos Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, declarou nesta ...

La guerra de los mundos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 13 de Abril de 2017 12:10

Por ANTONIO NAVALÓN.-

El lenguaje corporal es el más revelador en la comunicación humana. Antes del ataque a Siria, tras los ojos entornados del presidente estadounidense, Donald Trump, y los genéticamente rasgados del líder chino, Xi Jinping, se libra la batalla más importante del momento. El enfrentamiento ya no es ideológico. Ya no es racial. Ya no son las armas. Ahora consiste en el dominio tecnológico y en las reglas del juego que se impongan.

La reciente reunión de ambos líderes en Mar-a-Lago, la lujosa propiedad de Trump en Florida con sus campos de golf y con los enormes gastos que implica trasladar la Casa Blanca hasta Palm Beach, no ha disfrazado ni ocultado la verdad del diálogo profundo entre los dos mandatarios, que abarcó desde el déficit comercial y la futura relación entre Washington y Pekín hasta el programa nuclear norcoreano.

No hace falta ser un genio para comprender que Trump, experto en el arte de la componenda, quiere hacer con China lo mismo que hizo con los bancos que cometieron el error de prestarle dinero: devolver lo menos posible. Pekín es el mayor acreedor de la deuda pública de Estados Unidos. Por lo tanto, si el imperio del Norte quiebra, el gigante asiático también.

El enfrentamiento ya no es ideológico. Ya no es racial. Ya no son las armas. Ahora consiste en el dominio tecnológico


En ese contexto, Trump, que es un hombre antiguo que tiene instinto pero no conocimiento, no ha comprendido todavía que el poder moderno no solo se basa en la fuerza y en el dinero, sino que se sustenta en el control del software. China ya dio su gran salto hacia adelante, ya no es un país de esclavos, ha dejado de ser un país de manufacturas para convertirse en un país de inteligencia. Y ha usado el dinero que ganó para comprar Occidente por las buenas, creándole unas grandes necesidades de consumo, y por las malas, imitando su enorme capacidad de corrupción para ayudarle a corromperse más y mejor.

Deng Xiaoping escapó de la gran matanza de la Revolución Cultural cuando desarrolló un plan maestro para hacer de la República Popular china la primera potencia que sacudiese al mundo. Tuvo el cuidado de estudiar las mejores prácticas de Occidente y, además, le tocó presenciar cómo se prostituía y la manera en la que la lujuria y la codicia sin límite usaban a los auditores para robar a los incautos accionistas. Aprendió lo bueno y lo malo del capitalismo. China tiene una debilidad estructural, no es una democracia, pero se ha convertido en el principal talón de Aquiles del imperio del Norte.

Trump quiere hacer con China lo mismo que hizo con los bancos que le prestaron dinero: devolver lo menos posible

El tercero en discordia, Vladímir Putin, consiguió a través del “hackeo” y la tecnología poner en apuros la maquinaria política estadounidense. En ese sentido, hay un gran defecto y una gran ventaja. Y es que el poderío tecnológico chino no está en manos de representantes del mundo libre porque está al servicio de Pekín.

Mientras que, en EE UU, los que de verdad hoy controlan el mundo moderno, como los Zuckerberg o los Gates, solo son responsables ante sí mismos, y el hecho de no haberse quitado las Nike y no haber tenido necesidad de aprender el oficio del poder, ha provocado que existan grandes fortunas sin un proyecto social ni político, dando origen a un mercado que se puede “hackear” y destruir no sólo imponiendo al presidente de Estados Unidos, sino controlando todo su software.

Seguramente en los siglos XVIII, XIX y XX la democracia era el mejor sistema y el más estable. Pero ahora en el siglo XXI, en el que la guerra de las galaxias empieza a parecerse a un cuento de los hermanos Grimm, el control del Estado mediante el poder tecnológico es la única garantía de la estabilidad del sistema. En este momento, Occidente tiene una desventaja frente a Oriente porque tanto China con su estructura, como Rusia con su ambición, dominan todos y cada uno de los centros del poder tecnológico, mientras que Estados Unidos sólo domina la competencia y puede ser anulado, prostituido y vencido desde las deficiencias del Estado.

La balanza comercial no es lo importante entre Xi Jinping y Donald Trump, lo importante es comprender y aceptar que el siglo XX vino por el Atlántico y el siglo XXI se está yendo por el Pacífico.

 

Add comment


Security code
Refresh

ATAQUES SÓNICOS EN LA HABANA: UNA HIPÓTE

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  El análisis lo haré sobre la base de la siguiente pista: ¿quién se beneficiaría de la crisis que estos ataques provocarían? Con esta premisa deducimos que hay do...

Las víctimas olvidadas de ‘Che’ Guevara

Indicado en la materia

Por MARÍA C. WERLAU.-  La cara del Che Guevara adorna camisetas de muchos opositores a la pena capital, pero el hombre de carne y hueso exhibió un profundo desprecio por la santidad de...

LA NUEVA EXPLOSION DEL MAINE EN LA HABAN

Indicado en la materia

Por Santiago Cardenas.- Por ahora,  el FBI, el G2  y  la alta comunidad de inteligencia de ambos países  nos  están vendiendo  la "certeza" de  que la explosión del Maine /2017 ...

Mariela Castro, Star Wars y los ataques

Indicado en la materia

Por Alberto Roteta Dorado.- Mariela Castro ha evadido el polémico tema acudiendo a su ironía – que al parecer forma parte de los códigos genéticos familiares– y refugiándose en el ...

Una salida económica para el actual desa

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  Estados Unidos comercializa su gasolina mezclada con un 10% de etanol, con intenciones de elevar la mezcla hasta un 15% de etanol; Brasil lo hace con un ...

EL FRACASO DEL CASTRO-SOCIALISMO

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  En una sociedad libre, si el estado decide que los recursos disponibles los va a dedicar al sector del turismo extranjero, debe haber libertad para que el re...

El marxismo, una religión sin ética

Indicado en la materia

Por Jorge Hernández Fonseca.-  La aplicación del marxismo en Latinoamérica nos muestra su verdadero rostro: Cuba, país próspero antes de la revolución marxista, convertido en un país miserable. Venezuela, el país má...