Secuestrado un cubano integrante de la brigada médica del Gobierno en Haití

El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) informó, más de una ...

Lacalle Pou decidió que los combustibles no subirán en Uruguay en febrero pese a la recomendación de

Luis Lacalle Pou anunció este martes al mediodía que mantendrá el precio de ...

Tercera semana de protestas de trabajadores públicos en Venezuela: volvieron a salir a las calles en

Cientos de trabajadores públicos de Venezuela protestaron este lunes, cuando se cumplen tres semanas ...

Los Ejércitos de EEUU y Corea del Sur realizarán nuevos ejercicios conjuntos basados en posibles ame

Estados Unidos y Corea del Sur realizarán ejercicios basados en posibles escenarios para hacer frente ...

Justiça brasileira manda governo recontratar cubanos do Mais Médicos

O Tribunal Regional Federal da 1ª Região mandou o governo federal recontratar ...

Artigos: Cuba
Cuba, Venezuela y la futura política exterior de Biden, PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 03 de Diciembre de 2020 01:02

Qué implicaciones tendrá para Cuba la elección de Joe Biden?

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Se ha dicho por el propio Biden, que su política hacia la Habana va a ser la misma de Obama. Aplicar esa política sería dar un espaldarazo de reconocimiento a la dictadura, que podría venirle “de primera” ante los cubanos de la isla y ante el resto de mundo, ayudando al castrismo a salir airoso del conflicto levantisco que la represión, el ninguneo y el desprecio por los cubanos, aparentemente prestos a dar su batalla por la libertad. ¿No sería prudente por parte de EUA, bajo la nueva política de Biden, esperar el desenlace interno, antes de comenzar a acercarse a la dictadura con el tema Venezuela y torpedear indirectamente a los cubanos?

Cuba, Venezuela y la futura política exterior de Biden

Jorge Hernández Fonseca

30 de Noviembre de 2020

La futura administración norteamericana de Joe Biden comienza a definir sus componentes principales. En la Secretaría de Estado estará Anthony Blinken, un diplomático de carrera, que augura una política exterior “convencional”, donde sólo tiene lugar el Primer Mundo y donde Latinoamérica estará representada por una política de “negociaciones” con la Venezuela de Maduro e indirectamente, se proponen “presionar” a la Cuba castrista para que colabore con EUA (vaya pretensiones) para quitarle a la isla comunista la única colonia que les queda.

No está muy claro como la nueva política de EUA conseguirá retirar la influencia cubana en el país que ha estado sosteniendo económica y energéticamente a Cuba, pero lo cierto que esos son los objetivos expresados hasta el presente. El nuevo consejero para la seguridad nacional de Biden es Jake Sullivan, que se ha mostrado conocedor de la dura realidad represiva cubana, y que suscribe la estrategia de “convencer” a la Habana para que ayude a EUA en el tema Venezuela, expresado antes. Como se ha hablado de conversaciones en el caso Venezuela, imagino que en Cuba se aplicará similar procedimiento, sin que se sepa la oferta que hará EUA.

La Cuba castrista atraviesa un momento crucial, donde la sociedad civil, fundamentalmente intelectuales y artistas jóvenes, se han rebelado de la tutela extrema de la dictadura y han obligado a determinadas fuerzas opresoras castristas a iniciar negociaciones, que si bien son débiles hasta el presente, podrían representar el inicio del fin del miedo de los cubanos y cualquier cosa pudiera suceder dentro de un castrismo dividido por esta gesta heroica de los jóvenes de San Isidro. ¿Sería prudente que EUA negociara directamente con el castrismo, sin esperar el desenlace del proceso de rebelión de la sociedad civil cubana contra la opresión?

Se ha dicho por el propio Biden, su política hacia la Habana va a ser la misma de Obama. Aplicar esa política sería dar un espaldarazo de reconocimiento a la dictadura, que podría venirle “de primera” ante los cubanos de la isla y ante el resto de mundo, ayudando al castrismo a salir airoso del conflicto levantisco que la represión, el ninguneo y el desprecio por los cubanos, aparentemente prestos a dar su batalla por la libertad. ¿No sería prudente por parte de EUA, bajo la nueva política de Biden, esperar el desenlace interno, antes de comenzar a acercarse a la dictadura con el tema Venezuela y torpedear indirectamente a los cubanos?

El castrismo espera con ansias las negociaciones con EUA de Biden. Para eso incluso ha removido del ejército cubano la responsabilidad con las remesas. Es decir, esas negociaciones son la tabla de la salvación económica de la dictadura. Esta constatación debería ser aprovechada por EUA, junto con el grave problema político actual con la sociedad civil cubana, para establecer una negociación de “dando y dando” y no como hizo Obama en su época que “dio sin recibir”. En primerísimo lugar EUA, debe exigir garantías reales de parte del castrismo, del respeto a los Derechos Humanos de los cubanos, liberando todos los presos políticos y cumpliendo sus propias leyes; en segundo lugar, sólo negociar economía, si hay compromiso de ir a la economía de mercado, liberando los campesinos y empresas privadas de todo tipo.

La dinámica de la situación actual dentro de la isla es de tal complejidad y magnitud, que bien pudiera haber un desenlace inesperado antes de la toma de posesión de Biden. Por eso, toda la presión que se ponga al equipo de Biden respecto a Cuba es poca en estos momentos.

Artículos de este autor pueden ser consultados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Domingo, 06 de Diciembre de 2020 01:28
 
La futura política de Biden hacia Cuba PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 13 de Noviembre de 2020 02:47

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

No existe ambiente crítico dentro del partido demócrata hacia la dictadura cubana, sino más bien admiración, respeto y deseos de imitar algunas de sus medidas socialistas, como un sistema de salud universal gratuito y un sistema de educación también universal y gratuito. En esto habría que ver hasta donde Biden abraza las medidas propuestas por el ala izquierda del partido y hasta donde esa ala extremista decide respecto a Cuba, porque la vicepresidenta pretende trabajar para levantar el embargo económico a la isla, sin pedirle nada a cambio.


La futura política de Biden hacia Cuba

Jorge Hernández Fonseca

12 de Noviembre de 2020

La elección norteamericana para presidente ha tenido lugar en medio de un debate respecto al vencedor. En este análisis asumimos la hipótesis de ser Joe Biden el proclamado vencedor y como aplicaría su anunciada política de desmantelamiento de las medidas que la anterior administración había tomado contra el socialismo cubano. También la vicepresidenta de la chapa de Biden, Kamala Harris, anunció la intención de levantar el embargo. Analicemos.

Según el propio Biden, se intentaría regresar a similar política que la aplicada por Obama con la Habana, la cual como sabemos fue una política de “dar sin recibir”. Los cubanos al interior de la isla tienen un mejor recuerdo de esa época, sobre todo porque el sistema socialista/comunista cubano ha entrado hoy en una crisis terminal y ahora recibirían, de parte del “imperialismo”, el oxígeno que necesitan para continuar oprimiendo al pueblo, que estaría “contento” con la política del nuevo huésped de la Casa Blanca. Sin embargo, la dictadura se fortalecerá.

La economía cubana ha sido una economía parasitaria, no autosustentable y aunque los opresores castristas saben que deben hacer cambios a la economía de mercado, aprovecharán los cuatro años de Biden para hacer lo que más saben: vivir de parásitos y perfeccionar los mecanismos de explotación de los cubanos, tratados como esclavos. El cubano simple, sentirá una mejora a corto plazo, pero será un esclavo a medio plazo, por lo menos cuatro años. Nada indica que los asesores de Biden exijan a la Habana sentarse a negociar este apoyo y ayudar al pueblo cubano a tirar parte de la carga totalitaria (al menos) a cambio de los beneficios de EUA.

La política de Obama fue de acercarse al castrismo, para, lentamente, poco a poco “empoderar” la sociedad civil para que, despacio, los empresarios tomaran fuerzas, ganaran terreno a los pocos y comenzara la dictadura a permitirle los derechos que merecen. Pero nada de eso se materializó. No creo que en los cuatro años de Biden (si la política es la misma de Obama, como Biden ha dicho) se consiga nada más que atenuar la crisis actual de la dictadura y que la misma se fortalezca estos cuatro años, para consolidarse aún más. Así, Biden desperdiciaría el mejor momento para exigir contrapartes a la dictadura, en negociaciones “dando y dando”.

No existe ambiente crítico dentro del partido demócrata hacia la dictadura cubana, sino más bien admiración, respeto y deseos de imitar algunas de sus medidas socialistas, como un sistema de salud universal gratuito y un sistema de educación también universal y gratuito. En esto habría que ver hasta donde Biden abraza las medidas propuestas por el ala izquierda del partido y hasta donde esa ala extremista decide respecto a Cuba, porque la vicepresidenta pretende trabajar para levantar el embargo económico a la isla, sin pedirle nada a cambio.

Si finalmente, si Biden resulta nombrado vencedor de la contienda presidencial, la dictadura cubana recibirá un espaldarazo político, económico e incluso, moral. El pueblo cubano aliviará su estatus actual de carestía, pero tendrá que pagar el precio de la opresión reforzada por el apoyo que un gobierno norteamericano, anunciado desde la campaña electoral, cuyo componente socialista ha puesto de manifiesto, como si fuera una injusticia combatir la dictadura, justificando una política de apoyo y fortalecimiento contra el sufrido pueblo cubano.

Artículos de este autor pueden ser co7nsultados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Jueves, 19 de Noviembre de 2020 01:46
 
Joe Biden le exigió a Vladimir Putin tomar medidas contra los ciberataques de ransomware ejecutados desde Rusia PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 10 de Julio de 2021 16:46

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, exigió este viernes a su homólogo ruso, Vladimir Putin, que “tome medidas” para frenar a quienes lanzan ciberataques con “ransomware” desde Rusia y reiteró que podría responder a esas actividades.

Joe Biden le exigió a Vladimir Putin tomar medidas contra los ciberataques  de ransomware ejecutados desde Rusia - Infobae

Biden también dijo que Estados Unidos tomaría “cualquier acción que sea necesaria” para defender a los estadounidenses y a la infraestructura clave amenazada por los ciberataques, según un comunicado de la Casa Blanca. Biden transmitió ese mensaje a Putin durante una llamada telefónica entre ambos que duró aproximadamente una hora, informó la Casa Blanca.

 
Cuba: Elecciones en EUA, ¿Biden o Trump? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 12 de Noviembre de 2020 09:16

Squad Split: Ayanna Pressley endorses Elizabeth Warren as rest back Bernie  | Daily Mail Online

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Biden no tiene ningún equipo de cubanos analizando su futura política hacia Cuba. Lo más probable es que Biden salde su deuda con la extrema izquierda del partido demócrata, permitiéndole configurar la política hacia la isla, por lo cual sabemos que esa política será de mucho más beneficios hacia la dictadura castrista, incluso que la anterior apertura de Obama. De forma que la dictadura saldrá muy fortalecida en su carácter parasitario.


Cuba: Elecciones en EUA, ¿Biden o Trump?

Jorge Hernández Fonseca

11 de Noviembre de 2020

Hay cierta división política entre los opositores cubanos de la isla y del exilio. Normalmente hay enfoques algo diferentes en cuanto a la línea de acciones políticas, reforzado por la propaganda de la dictadura, intentando magnificar esas diferencias ya que ambos vivimos dos realidades diferentes. Son discrepancias normales, sin que haya criterios antagónicos mayoritarios, ni en la isla, ni en el exilio. Sin embargo, ante las elecciones de EUA este año, los criterios de los cubanos de la isla se ha decantado, casi sin fisuras, prefiriendo el triunfo de Biden. Analicemos.

Los cubanos de la isla, mayoritariamente quieren una victoria de Joe Biden porque ha prometido retornar a la política de Obama. Los cubanos al interior de la isla viven una situación económica desesperada, si comparada con la que vivían cuando la política de Obama posibilitó cierta apertura a Cuba y el turismo hizo un pico de máxima, que benefició económicamente, además de a la dictadura lógicamente, a todos los cuentapropistas --y en general-- a casi toda la población de la isla. Siendo así, son comprensible los deseos de retornar a “los viejos tiempos” de Obama, con vistas a paliar las vicisitudes que hoy golpean a los cubanos de la isla.

Sin embargo, Biden no tiene ningún equipo de cubanos analizando su futura política hacia Cuba. Lo más probable es que Biden salde su deuda con la extrema izquierda del partido demócrata, permitiéndole configurar la política hacia la isla, por lo cual sabemos que esa política será de mucho más beneficios hacia la dictadura castrista, incluso que la anterior apertura de Obama. De forma que la dictadura saldrá muy fortalecida en su carácter parasitario.

La tesis es que a la élite gobernante en EUA (que incluyen a Biden y a Trump) prefiere para Cuba mucho más su estabilidad, que la derrota del castrismo. Así, si triunfara Trump, este mantendría su política de sanciones y obligaría a la dictadura cubana a sentarse a negociar, pero esta vez sería “dando y dando”. Hace unos pocos meses, Trump había dicho que si Cuba negociaba de buena fe, habría una colaboración de parte de EUA hacia la isla. Eso demuestra que es posible una negociación en la cual EUA y Cuba se entiendan. La isla necesita cambios urgentes hacia la economía de mercado, que sería la exigencia de Trump en las negociaciones, tirando así el tan temido fantasma de otra estampida balsera de cubanos hacia la Florida.

Dentro y fuera de la isla todos saben que sin una ida de Cuba a la economía de mercado, no hay solución fuera del parasitismo castrista de estos 60 años; primero con la desaparecida URSS y después con la Venezuela chavista. Eso acabó, pero podría materializarse se alguna manera si el ala izquierda del partido demócrata colabora a materializar la política de acercamiento que Biden y Kamala quieren con la Cuba castrista, sin que ningún cubano del partido demócrata intervenga en este “esquema”. Ya vimos lo sucedido con Bob Menéndez.

Siendo así, estamos frente una disyuntiva binaria: triunfa Biden y da un respiro a los cubanos, pero fortalece la dictadura en su política actual de gobierno totalitario; o triunfa Trump y en las negociaciones (no se derrota la dictadura, no) pero se le lleva a la economía de mercado, que implicaría, no un respiro, sino la consolidación en la isla de empresas de todo tipo, sin la tutela del estado totalitario. ¿El ala izquierda que apoya a Biden le exigiría a Cuba castrista --que tanto admiran-- la necesidad de ir en su economía al mismo capitalismo que tanto odian?

Artículos de este autor pueden ser consultados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Miércoles, 18 de Noviembre de 2020 13:10
 
Crónica de una elección complicada: La venezolanización de la política PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 07 de Noviembre de 2020 03:14

Descubren oxígeno en el núcleo de una galaxia lejana - VIX

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

En una galaxia lejana, érase una vez un planeta potable, con un país orgulloso por mérito propio, con un sistema político impecable, con dos partidos grandes que, siendo adversarios, colaboraban lo necesario para evitar una polarización excluyente. Pero sucedió que un día, un “outsider” ganó en buena lid la presidencia del país, ante los ojos incrédulos de las cúpulas dirigentes de ambos partidos: un advenedizo, al que fue necesario hacerle imposible gobernar.


Crónica de una elección complicada: La venezolanización de la política

Jorge Hernández Fonseca

6 de Noviembre de 2020

En una galaxia lejana, érase una vez un planeta potable, con un país orgulloso por mérito propio, con un sistema político impecable, con dos partidos grandes que, siendo adversarios, colaboraban lo necesario para evitar una polarización excluyente. Pero sucedió que un día, un “outsider” ganó en buena lid la presidencia del país, ante los ojos incrédulos de las cúpulas dirigentes de ambos partidos: un advenedizo, al que fue necesario hacerle imposible gobernar.

Cuatro años después, la elección siguiente se preparó con minuciosidad por el partido adversario, respaldado por el resto de la galaxia, que preparó en otro país lejano una epidemia fatal. Ante la pandemia, lo adecuado era “votar por correos”, que fue la base de la estrategia para derrotar al “outsider”. Se distribuyó suficiente dinero como para que todas las encuestas de preferencia de votos favorecieran al adversario del advenedizo como una verdad indiscutible y con un ambiente de “ya ganó” favorable al adversario del outsider, copando la opinión pública.

Llegó la elección y el outsider majadero estaba ganando en buena lid. Cuando los conteos estaban a punto de terminar, de madrugada, y las proyecciones de las votaciones en los estados en los cuales había dudas de quien sería el favorito daban ganador al outsider, todo se detuvo. Se calculó en esos 5 o 6 estados indecisos, por cuantos votos el advenedizo lideraba la corrida e inmediatamente entraron en acción las boletas “enviadas por correos” en las cuales ‘casualmente’ los votos favorecían al adversario del outsider, en cantidades casi exactas para contrarrestar su liderazgo, ni más ni menos. El advenedizo fue derrotado por un margen insignificante, pero numéricamente superior. Enseguida, el partido adversario proclamó “la paz”.

No hay noticias ciertas o directas de los diversos terrenos de las acciones en cada estado envuelto en el conflicto electoral y el conteo de votos. El outsider proclama “fraude” porque hay votos supuestamente “ilegales” que se han contado en su contra. El adversario dice que los votos que se han contado son todos votos legales, llegados “por correos”, producto de la pandemia. Como cada estado es gobernado por un partido u otro, los gobernadores toman decisiones asociadas a la filiación partidaria que tienen, a favor o contra el advenedizo.

Ante tanta adversidad, el outsider reclamó a los tribunales por las supuestas irregularidades cometidas contra su candidatura, en medio de un país dividido al medio entre los simpatizantes del advenedizo y su adversario. No han llegado noticias todavía de la probable proclamación de ganador por parte del adversario, pero se teme que eso conduzca a un compás de espera que nadie sabe lo que pudiera durar y si las decisiones judiciales serán acatadas por ambos.

La problemática que acá se relata es típica de países del Tercer Mundo, donde la práctica de detener la votación en un momento dado, siempre propicia el cambio de rumbo que llevaba la elección y aparecen votos que favorecen normalmente a un partido muy específico. Por suerte, en el planeta tierra lo narrado nunca ha ocurrido en un país desarrollado y líder. No se sabe cómo podrá afectar a ese gran país de la galaxia lejana, al adoptar mecanismos propios del Tercer Mundo, una venezolanización, mexicanización o bolivianización de su política partidaria.

Artículos de este autor pueden ser consultados en http://www.cubalibredigital.com

Última actualización el Lunes, 16 de Noviembre de 2020 01:00
 
«InicioPrev12345678910PróximoFin»

Página 8 de 461