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Artigos: Cuba
La gira de Díaz-Canel: 'Una limosnita, por favor' PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Lunes, 28 de Noviembre de 2022 15:08

Miguel Díaz-Canel, Xi Ping y sus respectivas esposas.

Por ROBERTO ÁLVAREZ QUIÑONES.-

"Una limosnita, por favor." Esta frase define el objetivo que tuvo, y tiene, la gira internacional de Miguel Díaz-Canel, por mandato expreso que le dio el dictador Raúl Castro.

En el cuasi infinito expediente de humillaciones que ha ocasionado la dictadura castrista a los cubanos, una de las más lacerantes es la condición de pedigüeño que le ha dado al país. Es ese uno de los mayores "logros de la revolución", haber convertido a la otrora próspera Cuba en un lastimoso mendigo.

¿Qué sería hoy de los cubanos sin los miles de millones de dólares en efectivo, paquetes de medicinas, ropa, zapatos y artículos de consumo de todo tipo que llegan a la Isla, o la carga de teléfonos móviles, y todos las demás limosnas que dan los "gusanos" residentes en el extranjero (el 91% de ellos en EEUU)?

Muchos pasarían hambre, y no metafóricamente hablando. No pocos habrían fallecido de inanición o enfermedades curables. Otros estarían fatalmente desnutridos, y vistiendo puros harapos. ¿No es eso vivir de limosnas?

Y digo limosnas porque una cosa es hacer un obsequio a un familiar o amigo, como ocurre normalmente en todas partes del mundo, y otra es evitar que ese familiar o amigo pase hambre, y hacer posible que se vista, calce, aliviarse o curarse de enfermedades, asearse, viajar al extranjero o tener un teléfono móvil.

Bueno, desde que los Castro Ruz asaltaron el poder Cuba devino un pordiosero que solo sobrevive si es sostenido por un mecenas foráneo, pero esa es otra historia. Hoy, a medida que el barco castrista hace aguas por todas partes, más limosnas tiene el régimen que pedir. El país produce cada vez menos y por tanto exporta cada vez menos bienes; el turismo no levanta cabeza; el botín esclavista por la confiscación de salarios a los médicos en el extranjero se ha reducido.

Tampoco hay ya subsidios en cash ni suficiente petróleo gratuito venezolanos. El país no tiene acceso a créditos internacionales pues no paga a nadie ni los intereses de su deuda externa. No tiene dinero para importar todo lo que necesita, debido a su asombrosa incapacidad productiva. La crisis del modelo estalinista ya tocó fondo. Ni Mandrake el Mago puede salvarlo.

Una gira bochornosa en búsqueda de regalos urgentes

El pasado 16 de noviembre, el asistente principal de Raúl "El Cruel", Miguel Díaz-Canel, inició una gira internacional de 11 días en búsqueda de regalos urgentes por Argelia, Rusia, Turquía y China, los más allegados "amigos de Cuba" fuera de América.

Díaz-Canel viajó acompañado de sus más conspicuos ministros, incluyendo a los vicejefes del Gobierno Ricardo Cabrisas y Alejandro Gil, y los titulares de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Relaciones Exteriores, Energía y Minas, y Salud Pública.

El presidente de Argelia, el autócrata  Abdelmadjid Tebboune, impuesto de hecho por el fallecido "hombre fuerte" argelino Abdelaziz Bouteflika, suprimió todos los intereses pendientes de la deuda que Cuba no ha pagado, ni pagará nunca, "hasta nuevo aviso", y se comprometió a enviar a Cuba una central eléctrica solar, y a reanudar el suministro de petróleo a la Isla, suspendido desde 2019 porque La Habana no lo pagaba. Y menos lo va a pagar ahora sin divisas ni para comprar alimentos.

Estamos ante una limosna dada por el régimen argelino a la dictadura castrista por razones políticas, que afecta el bajo nivel de vida de los argelinos. No es casual que haya en Argelia una "democracia" que, en verdad, no es otra cosa que un régimen autocrático y socializante, con altibajos y escaramuzas internas, desde su independencia de Francia en 1962.

De Putin petróleo, y de Turquía "no se lleven las plantas flotantes"

Rusia Díaz-Canel y sus colegas fueron a gestionar el envío a Cuba de petróleo, o muy barato o a pagar cuando la rana críe pelos; así como fertilizantes y trigo. O sea, el "mandatario" cubano fue a pasarle la cuenta a Vladimir Putin por el apoyo castrista al genocidio ruso contra Ucrania. Y para escarnio de los cubanos, el enviado de Castro II inauguró en un céntrico parque de Moscú una enorme escultura de Castro I, el tirano que en la práctica acabó con Cuba.

En cuanto a Turquía, ocurre que ese país euroasiático le está rentando ahora a Cuba siete plantas flotantes generadoras de electricidad para aliviar los apagones. Pero eso cuesta dinero y seguramente Díaz-Canel fue a decirle al Gobierno de Ankara: "Ahora no podemos pagar la renta, pero, por favor, no se lleven esas plantas que cuando la economía se recupere pagaremos hasta el último centavo". Es decir, el clásico tupe que se siguen tragando tantos gobiernos de este mundo, no pocos de ellos muy a gusto por razones políticas.

Con respecto a China, no importa los besos y abrazos entre Díaz-Canel y Xi Jinping (el nuevo Mao Tse Tung, con tanto poder personal, o más que el fallecido tirano), la delegación de suplicantes castristas fue con la misión de arañar todo lo que pueda al país "amigo" que más plata tiene.

Significativamente, luego de la guataquería de Díaz-Canel, quien se arrastró por el piso con elogios al régimen dictatorial chino, el nuevo emperador del "ombligo del mundo" (así se percibieron durante milenios los gobernantes chinos) se limitó a decir que su Gobierno "hará lo posible para proporcionar apoyo" al castrismo.

Y hay aquí otro factor clave que no ayuda a La Habana. Jinping, y toda la nomenclatura china ya están cansados de preguntarle a la mafia gubernamental cubana cuándo van a seguir los pasos capitalistas de China para construir un "socialismo con características cubanas". Saben que es Raúl Castro quien no quiere dar ese paso, para no "traicionar" el legado estalinista de su hermano Fidel.

En fin, pese a su poco digna adulonería, el enviado de La Habana a Pekín es probable que solo obtenga muy bonitas declaraciones políticas, y algún que otro acuerdo, también muy bonito pero que los chinos saben de antemano que no se va a cumplir.

Cuba no tiene ya cómo aportar nada en ningún acuerdo de "colaboración" ni con China, ni con nadie. Ni siquiera mano de obra. Los trabajadores calificados e ingenieros emigran o se niegan a trabajar para el Estado y "se buscan los frijoles" por su cuenta y riesgo.

Un ejemplo fresquecito. Hace 11 meses Pekín y La Habana firmaron un pomposo acuerdo para resucitar otro suscrito en 2018 para el "desarrollo en Cuba de infraestructuras, educación, cultura, salud y biotecnología, comunicaciones, ciencia y tecnología, turismo". Pues bien, nada o demasiado poco se ha hecho hasta ahora.

Y lo peor, Cuba no cumple ya siquiera con el compromiso mínimo adquirido hace mucho tiempo de suministrar anualmente a China 400.000 toneladas de azúcar. Cuba produce menos de 470.000 toneladas, y no alcanza ni para cubrir el consumo nacional de unas 600.000 toneladas de azúcar. Y por razones culturales y de idiosincrasia, China no regala dinero a nadie.

Y eso ocurre pese a que China en 2011 le perdonó a los Castro la deuda total de 6.000 millones de dólares que tenía con la nación asiática. Es decir, no tiene que pagar a China ni principal ni intereses.

En fin, Díaz-Canel fue a esas cuatro naciones con regímenes autocráticos "amigos" a tocar puertas para ver que cae en la latica. Una latica que me recuerda a las que llevaban antes los mendigos en Cuba pidiendo algo de comer.

Todo lo demás que digan ahora los medios cubanos oficiales y de los países limosneros visitados sobre los "formidables resultados" de la gira será falso, o una exageración, o una distorsión de la realidad. O quizás un embuste de los propios donantes de limosnas, que no cumplirán lo prometido, o muy poco. Pues no hay cómo cumplirlas, y punto.

Al final se trata de un nervioso maquillaje político para extraerle presión a la hirviente caldera social en la Isla, siempre a punto de estallar.

 

Última actualización el Martes, 06 de Diciembre de 2022 12:24
 
De esculturas y cenizas PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Sábado, 26 de Noviembre de 2022 17:54

Detalle de la estatua de Fidel Castro en Moscú. (Sputnik)

Por REINALDO ESCOBAR.-

Mirando la foto de esta escultura recientemente inaugurada en Moscú, recordé el viejo chiste del hombre que, para hacer creíble su promesa de una pronta devolución del dinero que debía, le dijo a su prestamista: "Te lo juro por las cenizas de mi padre". Casi conmovido, el acreedor le dijo que no sabía que su padre había fallecido, a lo que el moroso respondió: "No, está vivo, pero fuma mucho".

Después de que Fidel Castro decidiera dejar de fumar (al menos en público) ningún alto funcionario gubernamental o partidista volvió a aparecer con un tabaco o cigarrillo. La decisión de inmortalizarlo en bronce con "la prueba del delito" en sus manos, además de incumplir el expreso deseo del fallecido de que no le erigieran estatuas, perpetúa su índole de fumador empedernido.

Hay otras estatuas de Castro menos espectaculares, en Sudáfrica, en México o en Vietnam (esta última con los ojos rasgados), pero la de Moscú es la más notable.

Hay otras estatuas de Castro menos espectaculares, en Sudáfrica, en México o en Vietnam (esta última con los ojos rasgados), pero la de Moscú es la más notable

Con tres metros de altura, la figura se yergue de pie sobre una roca detrás de un relieve con el mapa de Cuba. Su bota izquierda apunta a las provincias orientales, la derecha a Pinar del Río. Enclavada en la plaza que lleva su nombre desde 2017 en el distrito de Sokol en Moscú, fue realizada por una iniciativa conjunta del Ministerio de Defensa de Rusia y la Sociedad Histórico-Militar de ese país. Se le ha calculado un costo de 35.000 dólares y tiene la autoría del escultor Alekséi Chebanenko y del arquitecto Andréi Bely.

Los rusos que fueron soviéticos probablemente no hayan olvidado que cuando el comandante los visitó por primera vez, en mayo de 1963, bajó las escalerillas del avión con un insolente tabaco entre sus labios para impedir, cuentan los cercanos, ese tradicional beso en la boca que un macho homofóbico como él no se podía permitir.

Ese histórico desaire tal vez haya sido el motivo de recordarlo con algo tan peculiar en la mano. Chebanenko tuvo la delicadeza de hacer notar en el extremo del tabaco la presencia de unas incipientes cenizas. Por ellas podrán jurar los funcionarios cubanos que aseguran pagarán el dinero que deben a los rusos.

14 Y MEDIO

Última actualización el Lunes, 05 de Diciembre de 2022 16:01
 
Los hundimientos de balseros cubanos por las Tropas Guardafronteras del régimen son ejecuciones arbitrarias PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Viernes, 25 de Noviembre de 2022 11:02

Ilustración.

Por LUCÍA ALFONSO MIRABAL.-

Mientras el régimen cubano culpa a Estados Unidos de sucesos como el reciente hundimiento de una lacha cerca de Bahía Honda en el que murieron siete personas, entre ellos una niña de dos años, por estimular la emigración irregular y el tráfico de personas, obvia la lógica de que, si existe tráfico de personas, entonces hay víctimas, y la intervención de militares para frenar estas operaciones ilegales debe buscar, en primer lugar, la preservación de sus vidas.

Al respecto, existen protocolos internacionales que el régimen de Cuba ha violado en todos los casos en los que han resultado ahogadas personas que pretendían abandonar el país. Estos hechos sido ejecuciones, no extrajudiciales, pero sí arbitrarias.

Los protocolos ignorados por el Gobierno cubano advierten que en estos casos resulta necesario cuidar hasta las últimas consecuencias la vida, dignidad y derechos de las víctimas a menos que estas dejen de hacerlo manifiestamente para convertirse en ente activo agresor. No ha sido el caso: tanto los cubanos que intentaban emigrar a EEUU de manera irregular a bordo de la lancha rápida a finales de octubre pasado, como los que iban a bordo del remolcador 13 de Marzo, en 1994, estaban desarmados. Entre ellos, había mujeres, niños y ancianos.

La "Guía para el Nuevo Protocolo de Naciones Unidas sobre Tráfico de Personas" de Palermo/2000, se ajusta complementariamente al caso del hundimiento en Bahía Honda. Exigía que los efectivos de Guardafronteras custodiaran la embarcación y dieran cuenta a las instituciones de Estados Unidos para operar de conjunto con acierto y protección los derechos humanos de los migrantes.

El protocolo dispone la protección para casos similares a la trata de personas, en los hay víctimas de la delincuencia organizada, sugiriendo los parámetros sobre la cooperación policial/judicial e intercambios de información entre países que se relacionan por el fenómeno de la migración.

Como señalaron recientemente congresistas cubanoamericanos en una carta a la representante de EEUU ante la ONU, en la que le solicitaron condenar el hundimiento de la lancha, el Estado cubano no se ha colocado bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, cuyo Artículo 7 define como "crimen de lesa humanidad" acciones como asesinato, tortura, persecución "encarcelamiento u otra forma grave de privación de la libertad física" u otros "actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física" cometidos "como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil".

Sin embargo, el Estado cubano sí es firmante del mencionado protocolo de la ONU y ha adecuado las disposiciones de este al contexto nacional mediante instrucciones internas de naturaleza militar, que no están publicadas en la Gaceta de la República.

La observancia de este Protocolo va de la mano con el cumplimiento de los "Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de las Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley", adoptados por el Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado precisamente en La Habana del 27 de agosto al 7 de septiembre de 1990; con el Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en sus Resolución 34/169 del 17 de diciembre de 1979 y también con la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 45/158 del 18 de diciembre de 1990.

La ausencia de procesamiento legal contra los guardafronteras responsables de los hundimientos de embarcaciones en los que han fallecido decenas de cubanos, en violación de protocolos firmados por el Estado cubano y de disposiciones nacionales, demuestra no solo que han actuado con la anuencia del régimen, sino por órdenes de este.

El régimen cubano, que exhibe tanta preocupación por los niños y es firmante de la Convención Internacional sobre sus Derechos, y recientemente amenazó a los padres que lleven a menores en sus salidas ilegales del país, no ha reparado en la presencia de esos mismos niños en las embarcaciones que ha hundido.

Estos enfrentamientos de las salidas ilegales y el tráfico de personas, sin importar el costo de las vidas de esas personas, no clasifican como ejecuciones extrajudiciales, porque para serlo tendría que demostrarse la intención política directa e inequívoca de matar a un adversario del poder instituido sin realización de juicio y/o sin la existencia de condena de muerte dispuesta en sentencia firme judicial. No estamos en ante un caso de este tipo.

Sin embargo, sí se trata de ejecuciones arbitrarias que constituyen actos disuasorios criminales. Mediante estos hundimientos impunes, el régimen pretende disuadir a los cubanos de embarcarse en salidas ilegales. Podría parecer contradictorio, teniendo en cuenta que el propio régimen ha recurrido al estímulo de la emigración, más de una vez en la historia, para sacarle presión social a la olla y de paso, tener a más cubanos enviando remesas a la Isla, una de las principales fuentes de ingresos del Estado cubano.

El ejemplo más reciente es la exoneración de visado nicaragüense para los cubanos decretado a finales de 2021 por el régimen de Daniel Ortega, aliado de Miguel Díaz-Canel. Los cubanos que emprenden la ruta migratoria por Centroamérica salen del país legalmente y no hacen lucir tan mal a su Gobierno como los que se lanzan al mar.

Por otra parte, los vuelos que llevan hasta Nicaragua a cubanos desesperados por emigrar generan millones de dólares para operadores turísticos, agencias de viajes y compañías charters, de los que el régimen podría estarse llevando una tajada.

El régimen cubano intenta colocar el foco sobre EEUU, al que acusa de no cumplir los acuerdos migratorios y de no entregar la cantidad de visados a los que se ha comprometido para garantizar una emigración legal y segura, pero sabe que ahí no está la solución.

Esos acuerdos establecen la entrega anual de al menos 20.000 visados. Solo en octubre pasado, llegaron a EEUU 29.872 migrantes cubanos, para un promedio de 963 cada día, de acuerdo a las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de EEUU.

En el año fiscal 2022 de EEUU, comprendido entre el 1 de octubre de 2021 y el 30 de septiembre de 2022, llegaron a EEUU 224.607 cubanos, aproximadamente 615 por día.

Esto significa que ni el sobrecumplimiento en la entrega de visas por parte de EEUU podrá frenar la emigración irregular en Cuba, que atraviesa su peor crisis migratoria en décadas.

Las salidas ilegales por vía marítima continuarán, incluso a pesar de las advertencias de la Guardia Costera de EEUU de que los migrantes serán devueltos. Sin investigaciones de organismos internacionales independientes ni condenas contundentes al régimen por asesinatos como los de Bahía Honda, seguirán ocurriendo.

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Sábado, 03 de Diciembre de 2022 18:25
 
El Estado cubano, vasallo de Rusia y bajo Putin PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Jueves, 24 de Noviembre de 2022 13:14

Miguel Díaz-Canel y Vladimir Putin en la inauguración de una estatua de Fidel Castro en Moscú.

Por MANUEL CUESTA MORÚA.-

Con más claridad que en cualquier momento anterior, venimos observado desde 2018 un declive acelerado del discurso, del repertorio, de la capacidad y de la visión de Estado en el Gobierno cubano. Todo un desafío para el presente y futuro de la nación.

Las recientes declaraciones del presidente no electo de Cuba en su viaje a Rusia, expresión retórica de este declive, preocupan e indignan. No cabrían dudas de que, por su naturaleza cultural diversa, el pueblo cubano es y puede ser amigo del pueblo ruso. Es lo propio de los pueblos universales: su apertura a lo otro y a los otros. Pero jamás sería amigo de Putin y de un régimen genocida al que, con cada derrota en su guerra bárbara, injustificada e ilegal, solo se le ocurre bombardear indiscriminadamente ciudades, infraestructura civil y a la población.

La víspera de la visita de Miguel Díaz-Canel, Rusia había lanzado más de cien misiles a poblaciones indefensas. Con ello, está a punto de lograr en Ucrania lo que los expertos están llamando ya un Holodomor, un genocidio bajo el duro invierno ucraniano, nombre que toma como referencia la hambruna por la que murieron casi cuatro millones de ciudadanos de ese admirable pueblo entre 1932 y 1933, provocada también por Rusia.

Es peligroso del mismo modo que, en nombre de Cuba, se legitime la anexión de territorios de un Estado soberano, miembro de las Naciones Unidas y con el que nuestro país mantiene vínculos diplomáticos. Esto podría provocar la ruptura de relaciones entre dos países por la explícita negación política y diplomática de la integridad territorial de un Estado por parte de otro. Y no en las Naciones Unidas, donde podría ser legítimo cuestionar el juego político, sino bajo la fastuosidad del Kremlin, en las fauces del más fuerte. Desconocer a un Estado agredido, frente a frente y en la casa del Estado agresor, es, además de un rebajamiento de la dignidad del Estado cubano, un acto del típico neófito político, que debe estar despertando, junto a la risa, la desconfianza de todo el círculo estrecho de los hombres de Putin: el cinismo ruso, que bien describía el escritor Paul Valery, enseña desconfiar del hombre débil que halaga.

Tamaña irresponsabilidad solo puede incubarse en la ignorancia, en la ausencia de miras y en la falta de altura de Estado. También, en el desprecio a las premisas del derecho internacional que tanto se invocan.

Es ridículo que se justifiquen los impulsos imperiales de la élite rusa en un supuesto conocimiento riguroso de la historia. También, anticubano. Y asombroso que se haga desde y en nombre de Cuba. El presidente no electo de nuestro país, cuyos conocimientos de historia son equiparables a los de economía, debería saber que el revisionismo de la historia está en los orígenes de las apetencias imperiales contra las que se revuelve toda la historia de Cuba, se funda nuestra tradición de política exterior antimperialista y que, además, es anticonstitucional. Debería saber también que, puestos a revisar la historia, Ucrania podría reclamar su hegemonía sobre Rusia.

Esto es sumamente arriesgado y grave. Supera, en términos del derecho internacional, el apoyo que entonces el Gobierno cubano dio a la invasión de la antigua Checoslovaquia y al silencio que guardó cuando la invasión de Kuwait por Iraq. En los años 60, época de maduración de las reglas del derecho internacional, la justificación fue ideológica: qué tipo de modelo de Estado permitía una potencia en lo que consideraba su esfera de influencia, pero donde las naciones quedaban intactas. Ahora se está avalando el desmembramiento de un país. Solo aprendices de brujo de cómo se manejan los Estados pueden llevar su retórica a semejante sima.

Y su genuflexión, rayana con la podredumbre diplomática. Cuba no es un Estado aliado de Rusia, sino un Estado vasallo que intercambia obsecuencia por un aplazamiento de la deuda. Y que cobra barato. Semejante reconocimiento internacional al intento de romper y apoderarse de otra nación, que los ucranianos están frustrando con valentía, debería ser pagado al menos con un segundo perdón de la deuda cubana. Pero, como es propio de los gobiernos con mucha miseria y poca dignidad, el de Cuba cobra a la baja una boutade diplomática de alto riesgo internacional.

De igual alarma para Cuba. ¿Se acuerdan de Guantánamo? Y preocupante para la región. ¿Recuerdan los conflictos territoriales de Nicaragua con Colombia, de Venezuela con Guyana o de Bolivia con Chile? ¿Qué tendría que decir el Gobierno cubano si a algunas cabezas calientes del hemisferio les diera por arreglar sus reclamos y conflictos históricos a lo Putin? ¿Invocaría la rigurosa lectura de la historia latinoamericana?

Increíble que esto esté pasando desde Cuba. El Gobierno cubano se pone a la cabeza hoy de una inversión en la arena mundial que pocos intuían. En una ironía histórica indigerible. Cuando las antiguas metrópolis están defendiendo el orden que nació, contra ellas, para el reconocimiento igual de nuevas y viejas naciones que entonces eran colonias ―con su integridad territorial correspondiente―, ahora muchas de ellas defienden, miran hacia otro lado o se muestran neutrales con las políticas francamente imperialistas que está desparramando Rusia y que ambicionarían otros, como Hungría, por ejemplo.

El campeón de los No Alineados termina liderando una disrupción imperialista de viejo estilo, que condena y de la que dice defenderse en otro supuesto imperialismo. E intenta hacernos creer, en una proyección de su propia estulticia, que es un Estado igual a Rusia, defendiéndose de un mismo enemigo, Estados Unidos, el que precisamente más recursos emplea para proteger la integridad territorial que Cuba, por su propia historia, debería estar reclamando para Ucrania.

Esta gente no aprende. Estados Unidos y Rusia se volverán a poner de acuerdo, en su momento. ¿Y Cuba?

Hay en todo esto una perversión que no cabe escudarla ni explicarla en la mediocridad, por muy exuberante que esta se haya venido mostrando en estos casi cinco años.

Parecemos una provincia rebelde de Estados Unidos, al que le exigimos el pago de una deuda que en realidad no tiene, y actuamos como una provincia obediente a Rusia, frente a la que contorsionamos para que prorrogue una deuda que nunca podremos pagar. El Gobierno quiere hablar en pie de igualdad con el "enemigo", y conversa en pie de desigualdad con el "amigo".

Cualquier esfuerzo por respetar al Gobierno cubano no encuentra asidero con esta insustancialidad política. En Díaz-Canel, la élite cubana tiene un defensor de muy escasas credenciales. Cuba, un liquidador.

https://youtu.be/nGvxFVgoANo

DIARIO DE CUBA

Última actualización el Jueves, 01 de Diciembre de 2022 14:06
 
El ocaso del castrismo: La Cuba de hoy es un NO país PDF Imprimir E-mail
Escrito por Indicado en la materia   
Domingo, 31 de Julio de 2022 15:20

Por Jorge Hernández Fonseca.- 

Cuba desarrolló históricamente una fuerte industria y agricultura azucarera, que le valió ser la principal fuente exportadora del dulce en una buena parte del Siglo XX, hasta que la ineficiente administración castrista la ha hecho ser una pobre productora que no atina, hoy día, en producir siquiera lo que el país consume, secando así su principal fuente de riqueza y entrada de divisas, con lo cual se ha convertido en un país sin un negocio rentable que lo mantenga.

Una Cuba sin ningún Castro? El país se adentra en terreno desconocido -  Infobae

El castrismo ha puesto sus esperanzas en dos sectores: La esclavitud de los médicos cubanos y el turismo. Las divisas que la dictadura roba a los médicos-esclavos, sólo sirve para “la langosta de Mariela” y enriquecer a Raúl Castro y sus generales. El turismo hace tres años no funciona por la aparición de sucesivas olas de pandemia que todavía estamos sufriendo. Eso y la dolarización de la economía, siguiendo la línea que le ha permitido a Venezuela respirar.

Última actualización el Domingo, 14 de Agosto de 2022 16:24
 
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